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52 CÓMPETA: MÁS DULCE QUE EL VINO

martes, 6 de abril de 2010

Y pinta el caserío competeño una suave composición de blancos. Blancos que juegan a la sombra gris en las esquinas, al verde en los campos frutales, al anaranjado oscuro en algunos de sus tejados y terrazas, al rojo fogoso en la torre de su campanario al atardecer, al grana en la uva y la vid, a los colores ocres intensos en sus vinos... Pinta Cómpeta sus tonalidades con los acentos de sus gentes, con el murmullo de las conversaciones en las plazas y plazuelas, con el empedrado de sus calles y callejas, con el secreto de sus rincones floreados, con las ventanas entreabiertas de sus casas... Se configura así un puzzle único y delicado, repleto de sutilezas y delicadas formas, un puzzle que ya hemos hecho nuestro, un puzzle que va mucho más allá del vino de la tierra...

Por primera vez

Por primera vez nos dejaremos llevar. Dejaremos que sean otras personas las que nos guíen, las que nos lleven de la mano, las que nos cuenten, las que nos deleiten con buena charla y conversación. Y de la misma manera que en este viaje a Cómpeta decidimos hacerlo nosotros, también lo puede hacer toda aquella persona que lo desee. Y es que la Concejalía de Turismo de la localidad pone a disposición de visitantes, viajeros y vecinos la posibilidad de realizar un recorrido integral por el municipio, una visita guiada que se puede solicitar a través del teléfono de información turística 952.553.685. La solicitud hay que realizarla con antelación y la visita se puede llevar a cabo en español, inglés, alemán, holandés, francés e italiano... Cómpeta es una Babel bien avenida en la que sus 38 nacionalidades se integran e un compromiso de colaboración. De esta manera contactamos con Tom y Gwen y con Paloma y Miguel que nos surten de material informativo. Nos acompañan Tom y Gwen. La visita comienza en la Oficina de Turismo, situada a la entrada del municipio, en la Avenida de la Constitución.

La visita: hasta la iglesia

Cómpeta es un pueblo blanco que desciende con aparente suavidad desde lo alto de un cerro. La disposición de sus calles, entrecruzadas, recortadas y en permanente ascenso hacen que la visita a pie sea de carácter obligado. Mejor estacionar el coche junto a la oficina de turismo y pasear. Se descubrirá así la esencia de un pueblo que tiene mucho que mostrar. Caminamos despacio, moreando cada sabor, cada color, cada acento que se escucha. Descubrimos que en Cómpeta, la venta de productos artesanales es una realidad y que hay numerosas tiendas en los que adquirir desde productos comestibles, el famoso vino competeño, artesanías de esparto y cerámica, etc... La zona más nueva de Cómpeta se funde de inmediato con la más antigua cuando comenzamos a ascender por la calle Rampa (que, por cierto, lleva su nombre a gala pues es una buena cuesta). Caminando por ella llegaremos hasta la plaza Almijara (donde se celebran los conciertos de una fiesta que rinde honor y tributo al que quizá sea producto más importante de Cómpeta: la Noche del Vino), hasta la iglesia de La Asunción, pasando por el nuevo ayuntamiento. El sol abraza con dulzura este pueblo blanco de raíces romanas y moras, y pese a la rigurosidad que emplea el astro rey en su cometido, tampoco resulta excesivo el calor que se aplaca gracias a las recias sombras que proporcionan las estrechas calles. Llegamos así hasta la plaza donde la presencia de restaurantes ocupa gran parte de su superficie. Y con ella a la iglesia, donde su torre campanario de ladrillo visto despunta como un auténtico faro para el visitante perdido. Actúa como eje y referencia del skyline competeño y como apunta José Antonio López Doña en su excelente libro Cómpeta: un paseo por Cómpeta y su Historia, "si nos visita por primera vez y, recorriendo sus estrechas y serpenteantes calles, se pierde no dude en mirar al cielo, allí, como colgando del mismo, la torre de la iglesia le indicará el camino e retorno a la plaza". Queda dicho. En uno de los laterales del templo y formando una terraza se sitúa el Paseo de las Tradiciones, un espacio fresco y umbrío donde se recoge la historia de Cómpeta gracias a una serie de murales en cerámica en los que se detallan los hechos históricos más relevantes, pero también las tradiciones cotidianas que hacen de Cómpeta lo que hoy es. Entramos en la iglesia de la Asunción y lo primero que nos llama la atención es el altar mayor que forma un gran mural pintado sobre la pared y realizado por un artista de Vélez Málaga. El artesonado del techo resulta más que destacables, así como el sotocoro, donde la madera oscura realiza auténtica filigranas para dar formas florales a su entramado. Salimos del templo y giramos a la derecha.

La visita: hasta el Museo Hadriano

Cómpeta es un municipio cuidado hasta el extremo. Sus calles, algunas de ellas estrechísimas, están empedradas y decoradas con flores y tiestos y macetas y arriates que ponen el mayor colorido a sus paredes y rincones. Las callejas se quiebran y retuercen en vertical, pero forman líneas estilizadas en horizontal, largas líneas que serpentean y se comban y curvan suavemente hasta confundirse en la sombra. Eso hace que el paseo se realice de manera muy cómoda y que la ascensión hasta las calles más altas no se transforme en un tour de force, sino en un decoroso caminar. La sombra que unas casas proyectan sobre otras refresca el ambiente caluroso del día. Llegamos así hasta el Museo Hadriano, una vivienda que tras su humilde puerta esconde un molino alojado en su interior. Tan es así que una piedra de moler preside la estancia principal, cuyas paredes están recubiertas de aperos y enseres de labranza. El interior es fresquísimo. Durante el verano, en una estancia contigua, se realizan exposiciones de arte. Tiene la cualidad este museo de permitir ver, tocar y apreciar in situ este auténtico catálogo de herramientas antiguas y que hablan de un pasado ligado al campo mucho más reciente de lo que imaginamos.

La visita: hasta el Museo de Las Tradiciones

Saliendo del Museo Hadriano nos adentramos en la zona de Cómpeta conocida como "El Barrio", una de las partes más antiguas de la localidad y que contagia el sentir de los vecinos y vecinas cuando saludan, con afecto, a Tom y a Gwen. No en vano, ellos, de origen británico han escogido este lugar para vivir desde hace casi una década. Caminamos hasta llegar al cauce domado de un río, que parte el pueblo en dos y permite que las rocas de la montaña sobre la que se asienta Cómpeta salgan a la luz. Es precisamente ahí, en ese roquedal donde asientan sus cimientos las casas colgantes, una serie de construcciones que casi viven suspendidas en el vacío y que parecen sólo sostenidas por capricho de las chumberas. Las casas, que parecen encalladas sobre el roquerío, sobresalen como un blanquísimo baluarte. Continuamos la visita por la calle Horno, hasta el que será próximo Museo de Artes y Tradiciones. La calle, que realiza una pronunciada curva, nos sitúa de manera natural frente al gran núcleo poblacional de Cómpeta. Es un buen lugar para tomar algunas fotos de las casas blancas entre las que sobresale la torre de la iglesia. Decimos que es un buen lugar para tomar algunas fotografías, pero hay más, sólo u poco más arriba. El Museo de las Artes y Tradiciones se abrirá en 2010, en él se van a incluir toda una suerte de elementos relacionados con la vida en el campo, con los primeros habitantes de la localidad, aperos de labranza, algunas pequeñas máquinas. Servirá además como recorrido histórico y etnográfico del entorno.

La visita: hasta la plaza de la Vendimia (y la Noche del Vino)

Detrás del museo se sitúa la ermita de San Cayetano, un minúsculo templo donde reposan algunas flores. Caminando por su misma calle, la calle San Sebastián llegamos hasta el cementerio. Junto al camposanto se encuentra la ermita de San Sebastián, patrón de la localidad, muy venerado y querido por los competeños. La ermita, pintada de blanco inmaculado y rematado en sus esquinas por un color pastel próximo al crema es de proporciones considerables. Su tejado está rematado por una espadaña de la que pende un campana y la portada simula dos columnas y un pórtico romano. Su ubicación actual responde al antiguo centro del pueblo. La ermita fue mandada construir a instancia de Isabel la Católica tras la expulsión de los moriscos en 1505. Por la avenida de Torrox vamos a pasear hasta la plaza de la Vendimia, pero antes podemos adquirir un buen aceite de oliva en las instalaciones de la Cooperativa "la Recíproca". Continuamos camino y como nos señala el mapa turístico, desde una balconada situada frente al Cuartel de la Guardia Civil se pueden tirar un par de buenas fotografías. Nos cuentan que en el atardecer, la torre de la iglesia y las terrazas competeñas parecen arder de tan intensos que resultan los colores. Esta vista de la localidad se ha transformado en una de las señas de identidad de Cómpeta. Seguimos adelante para llegar hasta la plaza de La Vendimia. Epicentro de un terremoto que sacude Cómpeta durante una noche en la que se festeja el mejor de los caldos que el dios Baco puso a disposición de los hombres, el vino. Con la Noche del Vino Cómpeta recrea las antiguas artes con la que se elaboraban los caldos. Así se representa el pisado de la uva, la realización del primer mosto, etc... Los vecinos y visitantes pueden degustar el producto que se elabora in situ. La Noche del Vino se celebra el 15 de agosto y como subraya López Doña en su libro "La Noche del Vino hunde sus raíces en la despedida que hacían antiguamente los campesinos cuando se marchaban a los cortijos a la recogida de la vendimia.(...) En esa noche se cantaban y bailaban los fandangos de Cómpeta y todo se acompañaba con el famoso caldo de estos pagos." En la actualidad se representa todo aquello con una afluencia de visitantes cada vez mayor, convirtiéndose en una de las celebraciones más destacada de la Axarquía. Así se realizan las representaciones ya comentadas y se festeja la noche con música en directo en la plaza de la Almijara. Por supuesto, la degustación de vino y viandas en la plaza de la Vendimia es gratuita.

La visita: hasta la ermita de San Antonio

Desde la plaza de la Vendimia nos adentramos en una serie de calles empedradas. Curiosamente, las paredes de las casas se encuentran embaldosadas de manera idéntica hasta un metro de altura aproximadamente. Nos perdemos acompañados de Tom y de Gwen entre los rincones de esta zona de Cómpeta. Flores, callejas estrechas, tiendas de productos artesanos. Resulta un lugar especial, con encanto y particularidad propia dentro de la localidad. Está cuidadísimo su entorno y los vecinos y vecinas procuran asear al máximo posible sus paredes, que encalan y pintan con cuidado y esmero. Llegamos hasta la plazoleta, en una de cuyas esquinas se encontraba una antigua fábrica de fideos. En la actualidad el solar está ocupado por una vivienda particular, pero una mujer nos relata que en el sótano aún se conservan algunas de las máquinas que hacían posible la elaboración de los fideos... Seguimos caminando y llegamos, de nuevo, hasta la plaza de la Almijara. De allí tomamos ruta por la calle san Antonio que nos llevará hasta la ermita del mismo nombre. La visita es tranquila, reposada y pese a lo escarpado del terreno todo son subidas suaves, en lento zig-zag. La disposición de las calles permite que la sombra señoree, refrescando la ruta. Antes de llegar a la ermita de San Antonio realizamos una parada técnica en el hotel Balcón de la Axarquía. Desde su terraza se observa el mar, dejamos que la conversación fluya y que las palabras se aireen mecidas por el viento. La ermita de San Antonio es un pequeño templo, sencillo, con un pórtico previo y un pequeño jardín que lo precede. Una niña juega en su interior.

La comida

Tom y Gwen nos aconsejan comer en el Museo del Vino, un restaurante en el que además de comer se pueden comprar artesanías locales realizadas con esparto, cerámicas, productos artesanos, etc... Aquí nos despedimos de ellos, con abrazos y promesas de regresar (que serán cumplidas), dándoles las gracias pro tan grata visita, por el cordial paseo, etc... Nos ofrecen además como obsequio uno de los más preciados tesoros de Cómpeta: una botella de su preciado vino. Tras las despedidas nos disponer a comer. Pedimos ensalada de la casa, solomillo al museo del vino, pollo al vino de Cómpeta, una cerveza de 1/3, una botella de agua, una mousse de chocolate y una café solo. Además adquirimos un jarrón (12, 5 euros) y un abanico de esparto para avivar las brasas de la chimenea (5 euros). El total de la comida y los artículos de regalo asciende a 56,55 euros. El solomillo y el pollo están deliciosos, realizando una mezcla de sabores perfecta entre el dulce y el salado. Más que recomendable.

Despedida

Cómpeta que nos ha abrazado con la dulzura que impregna su tierra de vides y de pasas. Cómpeta de casas encaladas y calles apretadas. Cómpeta, laberinto de callejas arracimadas que parecen querer emular a esos racimos de uva que la sitúan en el mapa de los mejores caldos. Cómpeta de vendimias y de vinos, de fiestas y de arriates floreados. Cómpeta como un Babel integrador. Cómpeta de costumbres antiguas que persisten en el tiempo como una muestra de lo que fue y de lo que quiere llegar a ser. Cómpeta única y como decía el poeta "...es una blanca paloma/que, colgada del cielo,/a la Axarquía se asoma, /y poco a poco, en silencio/te enamora".

Consejos de interés y enlaces útiles

Visitas guiadas: Contactar con la Oficina de Turismo es garantía de éxito. Además de las visitas guiadas en diferentes idiomas (español, inglés, alemán, holandés, francés e italiano) el material turístico que se ofrece (planos, guías, folletos, prospectos, etc...) es completísimo. Las visitas para grupos de cincuenta personas se cobran a euro por persona. Tom Ferber, concejal de Turismo de la Villa, nos indicaba la afluencia de turistas de diferentes nacionalidades es de mil por mes aproximadamente. La Oficina de Turismo de Cómpeta se sitúa en la avenida de la Constitución, en la entrada del municipio. Se distingue a la perfección, porque además de su rótulo se anuncia con tres mástiles y banderas y en ocasiones un mulo de cartón piedra suele ramonear en el exterior. El teléfono de contacto es 952.55.36.85 y el correo electrónico turismo@competa.es. La página web municipal es www.competa.es.
"Un paseo por Cómpeta y su historia": una de las herramientas que se pueden adquirir en la Oficina de Turismo es el libro "Un paseo por Cómpeta y su historia" escrito por José Antonio López Doña y que además de realizar un recorrido histórico y sentimental por las calles del municipio, incluye la descripción de seis rutas urbanas en el interior de la localidad (Rural del Este, de las Ermitas y Capillas, del Laberinto, de la Circunvalación, de los Barrios y de los Callejones) y de once rutas senderistas. Todas ellas, tanto las urbanas como las senderistas, están acompañadas de los pertinentes planos y mapas, explicaciones y detalles (en las rutas senderistas se añaden también los perfiles de las mismas). Tiene este libro la particularidad de destilar un intenso y profundo amor por Cómpeta, lo que hace sentir cada palabra y frase como si fueran propias.
Senderismo: La Oficina de Turismo inicia en abril de 2010 las rutas senderistas guiadas. Gracias a ellas se podrá acceder a alguna de las once propuestas como el Carril del Eje Central, la Acequia, la Gaviarra, el Gavilán, las Majadillas, la Loma del Daire, el Acebuchal, el Lucero, el Puerto de Frigiliana o el Puerto de los Umbrales.
Ruta del vino: Cómpeta forma junto con Algarrobo, Sayalonga, Canillas de Albaida, Torrox, Nerja y Frigiliana la llamada Ruta del Vino de la Axarquía.
Enlaces de interés: Tomamos como referencia la página web del Patronato de Turismo de la Costa del Sol, la páginas web municipal de Cómpeta y la web Axarquía Costa del Sol.

Este blog queda abierto a los comentarios, anotaciones, opiniones que los navegantes deseen realizar. Nos vemos en El Color Azul del Cielo.

3 comentarios:

Begoña dijo...

Me gusta lo blanco de las casas y el azul del cielo.

caz2uk dijo...

soy inglesa y fui a Cómpeta el año pasado, es muy bonita!!

Hotel Balcon dijo...

Los comentarios sobre Competa estan muy bien y muy interesantes. Lo unico que el hotel "Balcon de la Axarquia" no es correcto se llama: HOTEL BALCON DE COMPETA, no podemos confundirlos!!